Todos creemos saber cómo cepillarnos los dientes. Es un hábito que aprendemos casi antes de empezar a caminar, una rutina automática que repetimos varias veces al día. Sin embargo, en la consulta de odontología de Hospital Latorre, vemos a diario cómo pequeños errores pueden comprometer seriamente la salud de nuestra boca.
Para poner orden en nuestras rutinas y desmentir las falsas creencias más comunes, nuestra higienista Cristina Benito Díaz analiza los mitos y realidades que marcarán un antes y un después en tu salud bucodental.
¿Hay que mojar el cepillo antes de poner la pasta?
MITO. Usar el cepillo seco permite un mejor arrastre de la placa y evita que la pasta se diluya. Es importante que no haya mucha espuma para que sea un cepillado eficaz.
¿Hay que lavarse los dientes justo después de comer?
MITO. Justo después de comer no es recomendable. La comida altera el pH de la boca haciendo que el esmalte se ablande temporalmente. Esperar 20-30 minutos permite que la saliva neutralice los ácidos y remineralice los dientes.
¿Debes cambiar tu cepillo o cabezal cada tres meses o después de haber estado enfermo?
REALIDAD. Las cerdas pierden eficacia y acumulan bacterias, especialmente después de una gripe o un resfriado.
Las limpiezas dentales estropean el esmalte.
MITO. La limpieza profesional es necesaria para eliminar el sarro que el cepillo no puede quitar. Es totalmente segura.
Necesitas dos minutos de cepillado para eliminar la placa eficazmente.
REALIDAD. Lo ideal son dos minutos tres veces al día.
Si las encías sangran, mejor no cepillo ahí.
MITO. Todo lo contrario. Si las encías sangran es porque hay inflamación por placa bacteriana. Cuando la placa se acumula, las encías se inflaman y sangran fácilmente. Si dejas de cepillar, la zona aumenta la placa y el problema empeora. Cepilla más suave, pero no dejes de cepillar.
Una mala salud dental aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
REALIDAD. Las bacterias orales pueden pasar al torrente sanguíneo causando inflamación crónica y dañando los vasos sanguíneos. Es importante una higiene rigurosa, evitar factores de riesgo y tener revisiones periódicas.
Si no me duele nada, no hace falta ir al dentista.
MITO. Cuando el diente duele, el problema suele estar ya avanzado. La revisión anual es precisamente para evitar ese dolor.
En Hospital Latorre, nuestro objetivo no es solo tratar el dolor, sino darte las claves para evitarlo. Tu mejor sonrisa no empieza con un tratamiento complejo, sino con una higiene bucodental rigurosa y una revisión a tiempo.
Pide tu cita ahora y cuida tu salud bucodental.